Hoy por la mañana me levanto de mi cama y vuelvo a ver mi pecera que está en mi cuarto y noto todos los peces en la superficie del agua. De inmediato me di cuenta que el motor de oxigeno estaba desconectado y ya 5 de mis mbunas habían sufrido por esto. Estaban 5 en el piso con las agallas desgarradas y la boca abierta en sus ultimos intentos de conseguir oxigeno en el agua. Como experiencia queda asegurar muy bien los tomas donde están conectados estas cosas tan vitales para los peces. Perdí uno de mis mejores machos en este triste suceso...

Dichosamente sobrevivieron 15 que se recuperan de muy buena forma, espero no tenga más efectos este asunto...