Vamos, no es tan difícil, ya varios de los compañeros describieron el procedimiento.
Si la luz está prendida, está calentando, si no, no está calentando.
Lo más fácil es que la temperatura del acuario esté un poco baja. Se da vuelta a la perilla hasta que la luz se prenda. En el momento que se prende la luz se deja de darle vuelta. Estamos hablando de movimientos milimétricos. Una vez que se apaga la luz, se revisa el termómemtro. Si la temperatura sigue baja, se mueve la perilla muy ligeramente hasta que la luz se vuelva a prender y una vez apagada se vuele a revisar la temperatura. Si s la deseada, entonces ya está calibrado el termostato mantiene esa temperatura y no hay que volver a tocarlo nunca más en la vida a menos de que se descalibre o uno quiera cambiar la temperatura.
|