Hace unos días monté una pecera de 35 galones para mis convictos (Ya pondré fotos) Y una vez puesta la grava, para lo cual utilicé Arena cílica, simplemente arrojé literalmente pidras volcánicas rojas, rocas redondas de río y troncos pequeños hundidos sin un orden específico y sin determinar un frente centro o parte trasera. El producto final, una mezcla de fondo de río, represa o cualquier recodo de laguna. A los peces les encantó y se meten por aquí y salen por allá, se asoman unos se esconden otros, en fin...creo que les gustó el paisaje, si le puedo llamar así y a mi, pues no me hubiera quedado mejor, si lo hubiera planeado.
A veces la naturaleza nos enseña a diseñar sin pensar, como lo hace ella normalmente.
Greivin.
__________________
Dios te bendice!
|